Ergonomía en el trabajo, ¿en qué consiste?

Unas condiciones laborales óptimas son clave para disfrutar de bienestar laboral. Aquí es donde entra en juego la Ergonomía. Se define cómo la ciencia multidisciplinar del trabajo, cuya finalidad es lograr la adaptación y la mejora de las condiciones de trabajo del ser humano. Mediante la correcta aplicación de la Ergonomía, se logra la adecuación de los productos, sistemas y entornos artificiales a las necesidades, limitaciones y características del trabajador, optimizando, por lo tanto, la eficacia, la seguridad y el bienestar laboral del empleado.

Aspectos y ramas que contempla la Ergonomía

 

El amplio campo de actuación de la ergonomía hace que tenga que apoyarse en otras técnicas o ciencias como son: la seguridad, la higiene industrial, la física, la fisiología, la psicología, la estadística, la sociología, la economía, etc.  La Ergonomía parte de la recopilación de datos relativos a la salud física, social y mental, recogiendo aspectos elementales como las condiciones materiales del ambiente de trabajo (esfera física), del contenido del trabajo (esfera mental) y la organización del trabajo (esfera social). 

 

Al englobar tantas áreas, la Ergonomía se ha diversificado en distintas ramas: 

 

  • Ergonomía Geométrica: Busca el estudio del individuo en su entorno laboral, enfoca su atención en las características y dimensiones del puesto de trabajo, esfuerzos que realiza el trabajador y posturas o posiciones, uso de herramientas y mobiliario, etc. Contempla por lo tanto, el bienestar desde un enfoque estático y dinámico

 

  • Ergonomía Ambiental: Estudia todos los factores del medio ambiente que inciden en el comportamiento, rendimiento, bienestar y motivación del trabajador. Factores ambientales como: la luz  e iluminación, el ruido, la temperatura, la humedad, las vibraciones, etc;  son determinantes para garantizar el adecuado confort de las personas. Y es que, las malas condiciones del ambiente laboral influyen de manera negativa en la capacidad física y mental del trabajador.  

 

  • Ergonomía Temporal: Engloba el estudio del trabajo en el tiempo. Además de la carga de trabajo, contempla cómo se distribuye el trabajo a lo largo de la jornada, el ritmo al que se trabaja y las pausas realizadas. Garantiza la distribución o reparto del trabajo en el tiempo, el horario, su  distribución semanal, descansos y  vacaciones. La buena distribución del trabajo y del descanso tiene como consecuencia un mayor grado de satisfacción por parte del trabajador, mejora del rendimiento laboral y aumento de la calidad del trabajo realizado.

Una buena distribución del trabajo y del descanso tiene como consecuencia; mayor grado de satisfacción, mejora del rendimiento laboral y aumento de la calidad del trabajo realizado.

Objetivos y beneficios de la Ergonomía Laboral

 

Los objetivos fundamentales de esta disciplina son:

  • Identificar, analizar y reducir los riesgos laborales del trabajador. 
  • Adaptar el puesto de trabajo y las condiciones a las características del individuo u operador. 
  • Aumentar la motivación y la satisfacción en el trabajo.
  • Salvaguardar la salud y la seguridad, garantizando el máximo confort, satisfacción y eficacia.
  • Controlar la introducción de las nuevas tecnologías en las organizaciones y su adaptación a las capacidades y aptitudes de la población laboral existente.
  • Establecer las prescripciones ergonómicas necesarias para la adquisición de útiles, herramientas y materiales diversos que pueda necesitar el personal.

 

Algunos de los beneficios que se generan gracias a la implementación de medidas ergonómicas en el ámbito laboral son: 

  • Aumento de la productividad, del rendimiento en el trabajo y de la eficiencia.
  • Mejora en la calidad de vida de los trabajadores.
  • Disminución de riesgos laborales, accidentes y enfermedades laborales.
  • Disminución de bajas laborales, días perdidos de trabajo.
  • Disminución de la rotación de personal a otros puestos de trabajo.
  • Mayor organización en el trabajo y mejora del ambiente laboral.
  • Buena distribución de la carga laboral, fomenta el trabajo en equipo. 
  • Mayor participación de los trabajadores, plenitud laboral y disminución de la fatiga o estrés laboral. 

Aumento de productividad y rendimiento, mejora en la calidad de vida, mayor organización y mejor ambiente laboral son algunos de los beneficios de esta disciplina. 

Principales factores de riesgo ergonómico

 

 El Riesgo Ergonómico hace referencia a la probabilidad de sufrir un evento adverso e indeseado como un accidente o una enfermedad en relación con el trabajo. Este riesgo está sujeto a múltiples factores de riesgo ergonómico que pueden aumentar, de una u otra forma,  la probabilidad de que un individuo desarrolle una lesión en su trabajo. 

 

Factores de riesgo Biomecánicos: Contemplan la repetición, la fuerza y la postura del trabajador durante su jornada de trabajo. El  mantenimiento de posturas forzadas de uno o varios miembros, derivadas del uso de mobiliario o herramientas con diseño defectuoso, obligan a desviaciones excesivas y movimientos rotativos. Asimismo, la aplicación de fuerza excesiva desarrollada por pequeños paquetes musculares/tendinosos, sistemas de trabajo  que obligan a movimientos rápidos y con una elevada frecuencia, riesgos en la salud provocados por vibraciones, características ambientales en el entorno laboral (iluminación, ruido, calor), riesgos por trastornos músculo esqueléticos derivados de la carga física como dolores de espalda y  lesiones en las manos, etc.

 

Factores de riesgo  psicosociales: Fatiga mental debido al trabajo monótono, falta de control sobre la propia tarea, malas relaciones sociales, presión excesiva en el puesto de trabajo que puede conllevar a estrés crónico, también conocido como “Síndrome de Burnout crónico” o “Síndrome del trabajador quemado”.

 

Claves para mejorar la Ergonomía en la oficina 

 

Durante la realización de tareas habituales en la oficina o también en el hogar, en caso de realizar home office, es importante considerar una serie de aspectos que, al practicarse de manera oportuna, conllevan a una mejora de las condiciones de trabajo y son clave para la prevención y disminución de riesgos ergonómicos.

Algunas de las recomendaciones son:

  • Busca mejorar la orientación e iluminación del puesto o lugar donde trabajas, si es posible, colócate de manera que las ventanas queden situadas lateralmente y la luz pueda entrar por la izquierda si eres diestro y por la derecha si eres zurdo. Evita situarte delante del monitor  con una ventana detrás, ya que esto hace que se produzcan reflejos en las pantallas, tampoco te sitúes frente a una ventana porque se ocasionarían deslumbramientos. 
  • El ordenador debe ocupar la posición principal en la mesa de trabajo, quedando siempre en frente. Las dimensiones de la superficie de trabajo deben ser lo bastante grandes para que apoyes las muñecas y antebrazos. No utilices mesas informáticas de pequeñas dimensiones para trabajos informáticos intensivos. 
  • Opta por mesas cuyas superficies sean de colores neutros (gris, beige, crema, color madera natural) evita aquellas que sean oscuras o brillantes. Lo mismo con las paredes de la  oficina o área de trabajo. 
  • Una vez acomodado, si aprecias reflejos en la pantalla o te molestan determinadas fuentes de luz, regula las persianas o cortinas para reducir los reflejos. Retrasa la pantalla del ordenador todo lo que puedas, la distancia mínima debe ser de 40 cm, tras ajustar la altura de la mesa, comprueba que el borde superior de la pantalla queda a la altura de tus ojos o algo por debajo.
  • Regula el brillo y el contraste de la pantalla del ordenador. Ajusta el tamaño de los caracteres de los textos, realiza pequeñas pausas periódicas y, si es posible, alterna el trabajo en el ordenador con otro tipo de tareas que requieran menor esfuerzo visual.
  • Parpadea a menudo y, de vez en cuando, destina unos instantes de tu tiempo a contemplar alguna escena u objeto lejano.
  • Respecto al uso del ratón; apoya la muñeca en una alfombrilla de gel, así lograrás que la mano, muñeca y antebrazo estén alineados. Lleva el ratón hacia los lados y hacia arriba y abajo, realizando movimientos suaves de la mano y los dedos. 
  • El uso de sillas ergonómicas facilitan la correcta higiene postural y reducen la carga muscular. Debes tener en cuenta que la altura del respaldo debe llegar, como mínimo,  hasta la parte media de la espalda (debajo de los omóplatos o escápulas). La altura del asiento debe ser ajustable, así como la inclinación, y el respaldo debe tener una suave prominencia que permita el apoyo lumbar (para la parte baja de la espalda) y ayude a mantener una postura correcta. 
  • Siéntate en la silla, echándote hacia atrás, de manera que la zona lumbar de la espalda se apoye firmemente en el respaldo. Acerca la silla a la mesa y ajusta la altura del asiento hasta que los brazos se queden a una altura cómoda para trabajar sobre la mesa. Si al ajustar la altura no puedes apoyar los pies firmemente en el suelo o notas presión del borde delantero del asiento sobre los muslos, se recomienda el uso de un reposapiés.
  • Trabaja activamente previniendo molestias músculo esqueléticas. Cambia frecuentemente de postura. Evita el giro excesivo de la cabeza, apoyate correctamente en la espalda sin encorvarse, evita elevación de hombros y la falta de apoyo para las muñecas y antebrazos y  la extensión y desviación de la muñeca al teclear.
  • Levántate con frecuencia. Es recomendable realizar estiramientos durante las pausas: sube los hombros con los brazos caídos a lo largo del cuerpo y bajalos, repitiendo varias veces, luego gira lentamente la cabeza de izquierda a derecha, como si negases. 
  • Cuando tengas que elevar objetos del suelo, no uses la musculatura de la espalda, sino la de las piernas. Flexiona las rodillas manteniendo cierta base de separación entre los pies. Coge el objeto y elévalo con ayuda de los miembros inferiores, estirando las rodillas. Recuerda mantener la espalda recta en todo momento y durante el tiempo que dure el movimiento. 
  • Trata de identificar los posibles síntomas de la fatiga mental y psicológica. Pueden presentarse como trastornos neurovegetativos y alteraciones psicosomáticas (constipación, cefaleas, diarreas, palpitaciones), perturbaciones psíquicas (ansiedad, irritabilidad, estados depresivos) y  trastornos del sueño (pesadillas, insomnio, sueño agitado, etc.). 
  • Tómate tu tiempo de descanso, garantiza una buena alimentación y tiempo de sueño. 
  • Una vez finalizada la jornada laboral, disfruta de alguna actividad que sea de tu agrado e intenta desviar los pensamientos recurrentes acerca de tu empleo. No lleves tus frustraciones laborales a otros ámbitos de tu vida personal. Organízate y haz un esquema de problemas-soluciones en base a los aspectos que te generan estrés en tu trabajo. Practica ejercicios de respiración y deportes que te ayuden a meditar y relajarte. 

Felicidad en el trabajo

Pasamos la mayor parte de nuestro día trabajando, por eso el bienestar laboral cobra cada vez mayor protagonismo. En Elma, nos preocupamos por ti. Por eso, ofrecemos a nuestros asegurados, a través de la app, un programa de Mindfulness. Se trata de una técnica efectiva para promover la atención consciente, reducir el estrés, aumentar la autoconciencia y mejorar el bienestar general. 

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