Todo sobre la maternidad

¿Qué es la Maternidad?

 

La Maternidad es el estado en el que se encuentra la mujer que ha sido madre. No solo por el mero hecho de haber parido a su hijo o hija, sino por la vivencia en sí, dado que existe sin necesidad de que la maternidad sea biológica, como ocurre con la adopción o la maternidad subrogada. 

Sin embargo, aunque igual de verdadero puede ser el sentimiento o instinto maternal de una madre hacia su hijo sea biológica o no, las experiencias y los cambios físicos y emocionales que sufren unas y otras difieren.

La mujer que ha sido madre. No solo por el mero hecho de haber parido a su hijo o hija, sino por la vivencia en sí como ocurre con la adopción o la maternidad subrogada.

Desde el punto de vista de tu salud como madre, es importante que conozcas todo lo que abarca y supone para ti esta etapa desde el momento de la concepcióndurante todo tu embarazo y en el transcurso del parto y del post-parto, etapa esta última denominada también como puerperio.  

Es clave que sepas cuáles son los cambios que vas a ir observando en tu cuerpo a medida que avanza el embarazo, estar preparada e informada para afrontar el parto, y después, conocer cómo va a ser tu recuperación física y emocional en el post-parto. 

La especialidad médica orientada a la maternidad y a tu salud como madre es la obstetricia, que junto a la ginecología y a la pediatría una vez se produzca el nacimiento del bebé- constituyen el ámbito asistencial de la salud que vas a necesitar durante todo este importante periodo de la maternidad.

La obstetricia  

El obstetra es el médico encargado de atenderte y acompañarte durante tu embarazo, el parto y el post-parto de tu hijoNormalmente, continúa tratando a la madre los primeros 40 días después del nacimiento de su hijo, tanto si el proceso se ha desarrollado con normalidad como si, al contrario, han surgido complicaciones o situaciones de riesgo que precisen de alguna intervención quirúrgica. 

Además de asegurarse la buena salud reproductiva, de atender el parto y supervisar el puerperio, también contribuye a la salud del bebé y realiza controles prenatales, incluyendo información sobre las atenciones y cuidados que madre e hijo requieren (higiene, alimentación, evolución del cuerpo de la madre gestante, etc.). 

No solo se preocupa por tu salud física como madre por la de tu hijo, cuida también los factores tanto psicológicos como sociales vinculados a la maternidad, por lo que su profesionalidad es tan importante como su calidad humana. Hay que tener presente que la maternidad es vivida por cada mujer de forma diferente e íntima, siendo un conjunto de emociones personales llenas de matices. 

 

Dimensión social 

Tan importante es contemplar la maternidad desde el punto de vista médico como hacerlo desde la perspectiva social. Hoy en día tiene un gran protagonismo socialmente, por un lado, dada la disminución de nacimientos en el mundo occidental y su influencia en los parámetros demográficos para un correcto equilibrio de la población, y por otro, por las medidas de protección y regulación respecto a la maternidad (permisos laborales, lactancia en el trabajo, subsidios…) que los países ponen en marcha para protegerla.  

Quedarse embarazada

 

Ser madre es uno de los deseos que muchas mujeres quieren ver cumplido a lo largo de su vida. Normalmente existe un fuerte instinto maternal que empuja a querer vivir la maternidad y experimentarla, cuidando y protegiendo a un futuro hijo o hija.

En la actualidad, la ciencia permite que una mujer sea madre de diversas formas alternativas

Sin embargo, no siempre es posible quedarse embarazada de forma natural y es preciso recurrir a otros métodos para conseguirlo. Afortunadamente, en la actualidad la ciencia permite que una mujer sea madre de diversas formas alternativas, así como tiene la capacidad de implementar diferentes medidas que ayudan a lograr una gestación de forma natural.  

Por eso es importante que, si quieres tener un hijo, estés bien informada sobre cómo quedar embarazada optimizando tu fecundidad al máximo. Para empezar, es fundamental tener en cuenta que cada mujer es diferente y un mundo en ella misma y que mientras una puede quedar embarazada en seguida, otra puede tardar semanas, meses o incluso años. 

La ovulación 

Durante la ovulación, el ovario libera un óvulo maduro listo para ser fecundado. Por ello es importante que sepas cuándo ovulas ya que, a la hora de concebir, existen más posibilidades de conseguirlo si se mantienen relaciones sexuales regularmente cinco días antes de la ovulación y el mismo día. 

Normalmente, en un ciclo menstrual de 28 días, la ovulación se produce en torno a 14 días antes del inicio del siguiente período menstrual, aunque no todas las mujeres tienen el mismo “calendario de menstruación por lo que debes prestar atención a los síntomas que implican que estás ovulando.  

  • Cambios en las secreciones vaginales 
  • Variaciones en la temperatura corporal basal 

 

Aumentar la fertilidad  

Consultar a un especialista es primordial para que analice tu salud en general y te asesore en el proceso (entre otras cosas, para supervisar tu medicación y que no afecte a tu fertilidad o para que te recomiende ir tomando ácido fólico para el futuro embarazo). Existen unas pautas y consejos que pueden incrementar tu fertilidad: 

  • Mantener relaciones sexuales de forma regular y, sobre todo, próximas a los días de ovulación 
  • Tener un peso corporal adecuado y normal 
  • No fumar 
  • No beber alcohol 
  • Controlar el consumo de cafeína 
  • Practicar ejercicio moderado no extenuante 

 

Problemas para concebir 

Habitualmente, las parejas sanas menores de 35 años que tienen relaciones sexuales frecuentes sin protección consiguen concebir en un periodo de un año. Si en tu caso no ha sido así, superas esta edad o crees que pueda haber en alguno de los dos miembros de la pareja algún problema relacionado con la fertilidad, es recomendable que consultes con un especialista. 

Ser estéril puede afectar tanto a mujeres como a hombres y, en la mayoría de los casos, existen tratamientos para remediarlo. Consultar con tu ginecólogo, el urólogo en el caso de tu pareja, el médico de cabecera o el especialista en fecundidad es fundamental para hallar el origen de la esterilidad. 

El embarazo

 

La gestación o embarazo es el periodo que transcurre entre la implantación del óvulo fecundado en el útero materno hasta el parto o nacimiento del bebéSi estás embarazada, desde el mismo momento de la fecundación comenzarás a experimentar cambios fisiológicos y metabólicos en tu cuerpo encaminados a proteger, alimentar y procurar el desarrollo del embrión/feto que va creciendo en tu interior.

Desde el momento de la fecundación comenzarás a experimentar cambios en tu cuerpo encaminados a proteger, alimentar y procurar el correcto desarrollo del embrión.

La vida que va creciendo en tu interior pasa de embrión a feto tras el periodo embrionario que transcurre desde la implantación del cigoto en las paredes del útero hasta la décima semana de embarazo, momento en el que ya se han completado sus estructuras principales y se le denomina feto.

 

Embarazo múltiple 

Aunque en el embarazo humano la gestación suele ser de un único embrión/feto, también pueden producirse embarazos múltiples en los que, según el número de óvulos fecundados y el instante en el que se haya dividido el cigoto, puede haber gemelos o mellizos. 

 

Saber si estoy embarazada 

La primera señal de un posible embarazo es la falta de la menstruación. Si sufres un retraso con la regla y confirmas tu embarazo con un sencillo test de orina de venta en farmacias, debes consultar con el especialista para que comience a realizarte las pruebas pertinentes. 

Es aconsejable acudir antes de la semana 12 y no dejar pasar más tiempo. Lo primero, tras realizar una historia clínica de la paciente, será tu exploración física y solicitar una serie de pruebas de rutina para valorar tu estado como gestante, el transcurso del embarazo y estimar si existe algún riesgo.  

A lo largo de la gestación se irán realizando más consultas periódicas y pruebas complementarias, entre ellas las ecografías, fundamentales para hacer un seguimiento del embarazo. 

Será el propio especialista quien te recomiende el estilo de vida y alimentación que debes seguir para el bien de tu embarazo, tu salud y la del feto, asesorándote sobre qué alimentos evitar, como el pescado y marisco, y por el contrario incorporar a tu dieta; qué ejercicio físico es el más recomendado y cuáles son las pautas para mejorar tu calidad de vida. Ten en cuenta que hay ejercicios de baja intensidad como el yoga o pilates para embarazadas que serán muy beneficiosos tanto para ti como para tu bebé. 

 

La duración del embarazo 

A lo largo de los 9 meses de embarazo (40 semanas desde el primer día de la última menstruación) se van iniciando una serie de procesos hormonales que van a ir afectando a casi todos los órganos femeninos, diferentes según la etapa y el momento de gestación. 

Los obstetras dividen el embarazo en tres fases trimestrales según los cambios que se van experimentando y el desarrollo del feto: primer trimestre (de la semana 1 a la semana 12); segundo trimestre (de la semana 13 a la semana 28); y tercer trimestre (de la semana 29 a la semana 40). En cuanto al fin de la gestación, consideran que un embarazo ha llegado a términoentre las semanas 37 (anterior sería pretérmino) y 42 (posterior sería post-término) de gestación. 

 

Síntomas y cambios 

Los primeros síntomas de embarazo son la amenorrea o ausencia de la menstruación, y entre otros, el dolor de ovarios, la hipersensibilidad mamaria, los mareos, las náuseas y/o vómitos, la sensación de malestar o el cansancio. Pero muchos otros signos y cambios se van a ir produciendo en tu cuerpo. 

  • El aumento de peso durante la gestación es de 12 kilos de media (la suma del peso del peso del bebé, la placenta, el líquido amniótico, y el mayor tamaño del útero, de las mamas y del líquido extracelular)
  • Los órganos internos se van desplazando de posición en tanto que el útero aumenta de tamaño
  • El volumen sanguíneo de la futura madre se incrementa (entre un 50 y un 80%) para procurar el crecimiento del feto por lo que pueden surgir varices, taquicardia o palpitaciones asociadas
  • El lógico aumento del crecimiento de la tripa, el dolor de espaldaciática, el edema, el estreñimiento y cambios dermatológicos en la piel, entre otros
  • Las modificaciones hormonales, respiratorias, renales, digestivas, óseas, circulatorias o nerviosas, entre las más habituales. Estos cambios hormonales pueden provocar dolor de ovarios -especialmente durante las primeras semanas- y en ocasiones dolores de cabeza.
  • El esqueleto sufre cambios posturales para adaptarse al embarazo e irse preparando para el próximo alumbramiento 

 

Relaciones sexuales  

Cuando el embarazo se desarrolla con normalidad se pueden mantener relaciones sexuales con seguridad y sin problemaDe todos modos, ante cualquier duda siempre es recomendable preguntar a tu médico y seguir algunas recomendaciones. 

  • Tener cuidado al comienzo y final del embarazo para evitar riesgo de aborto y parto prematuro 
  • Se  pueden mantenerse relaciones siempre que la postura sea cómoda para la mujer embarazada, evitando ejercicios violentos 
  • En caso de aparecer dolor, hemorragia vaginal, contracciones uterinas o flujo se deben interrumpir y consultar con el especialista 

El parto

 

Cada parto es único como cada mujer también lo es. Es el momento tan esperado del alumbramiento de tu bebé, pero también suele ser el día y hora que suscitan más incertidumbre y temor entre las futuras madres, sean primerizas o no. 

 

Fecha de parto  

Saber qué día se va a producir el parto suele producir mucha expectación en la futura madre. Para saber qué fecha es la más probable para el alumbramiento existe una fórmula denominada Regla de Nagele mediante la cual, restando tres meses y añadiendo siete días al primer día de tu última menstruación, se calcula el día estimado para el nacimiento. 

 

Etapas del parto 

El parto es algo natural pero no por ello exento del necesario trabajo de la madre que debe poner en ello todo su esfuerzo para que se lleve a cabo de la mejor manera posible.  

Es el momento final de la gestación en el que se pone a prueba la resistencia física y emocional de la mujer. A veces dura un par de horas, otras se prolongan mucho más o al final es necesario realizar una cesáreaEn ocasiones se recurre a una cesárea programada, cuando los médicos lo ven necesario para evitar posibles complicaciones. 

De un modo u otro y se vaya a desarrollar de manera más rápida o complicada, es importante prepararse y estar informada de lo que va a ir sucediendo. 

  • Fase de dilatación. Comienza con contracciones fuertes, regulares que se van incrementando y finaliza con el cuello del útero expandido para lograr el diámetro necesario para que el feto pase. 

Es entonces, al notar el aumento de contracciones, cuando debes acudir al centro médico donde se valorará tu estado, y si tus molestias son excesivas, según tu bienestar y el del bebé, se contemplará la posibilidad de aliviar tu dolor con analgésicos o anestesia si lo deseas.  

Del mismo modo, si expulsas el tapón del cuello del útero, o se rompe la bolsa y notas la salida del líquido amniótico, es momento de ir sin dilación al centro sanitario. En ocasiones, es el propio médico el que rompe la bolsa para acelerar el proceso del parto. 

En el caso de que las contracciones no se produzcan según lo esperado, será también el especialista quien administra prostagandinas u oxitocina, sustancias que el cuerpo femenino produce de forma natural al ponerse de parto, y así ayudar a que este se produzca. 

 

  • Fase expulsivaLlega el momento del nacimiento de tu bebé. Algunas mujeres elegirán dar a luz de forma natural y otras preferirán o requerirán de anestesia (epidural) para hacerlo. Es el momento final de los meses de embarazo y puede ser rápido cuestión de unos minutos, o demorarse unas horas.

Si tu parto es natural, es hora de pujar, de presionar hacia abajo con cada contracción sin perder la concentración y siguiendo las indicaciones del profesional sanitario.  

Primero saldrá la cabeza del bebé al que seguirá el resto de cuerpo, se cortará el cordón umbilical que le une a ti y se limpiarán sus vías respiratorias para facilitarle el uso de sus pulmones recién estrenados.  

  • AlumbramientoEl trabajo del parto no ha terminado. Igual de crucial que el nacimiento del bebé es la expulsión de la placenta para preservar la salud de la madre y, al final, aplicarte unos puntos de sutura si estos son precisos 

 Normalmente la expulsión de la placenta se realiza en un periodo de tiempo de entre 5 y 30 minutos, pero en ocasiones puede durar hasta una hora.  

Mientras, seguirás notando leves contracciones menos regulares y dolorosas y deberás pujar para que la placenta salga. Es fundamental que no queden residuos y salga íntegra ya que podría desencadenarse una hemorragia o infección posterior.   

¡Tu bebé ya ha nacido! Tu trabajo y esfuerzo han dado sus frutos. Haya sido un parto natural o por cesárea, aprovecha y disfruta estos primeros momentos tan especiales con tu bebé. 

El post-parto

 

También llamado puerperio, el post-parto es el periodo comprendido entre el alumbramiento y la llamada “cuarentena” que transcurre durante las siguientes seis semanas (aunque puede prolongarse más tiempo), mientras el cuerpo y el organismo de la mujer se van recuperando del embarazo y el parto, con una regresión más o menos progresiva de todos los cambios que ha ido experimentando durante la gestación y el nacimiento. 

 

Cuidados post-parto 

 Durante este periodo, la prioridad no solo es cuidar al recién nacido sino también procurar descansar en la medida de lo posible: cuidarse a una misma. Parece incompatible el descanso con la atención a tu bebé, pero es posible si aprovechas todos los momentos en que él descansa o duerme y lo haces  al tiempo 

Es crucial que sepas qué puedes experimentar en esta etapa, además de seguir las recomendaciones sobre tu alimentación y rutinas. 

  • Asegúrate de que te alimentas de forma sana y nutritiva, y bebe mucha agua, algo especialmente importante si estás amamantando a tu hijo.
  • Los entuertos. Contracciones uterinas dolorosas parecidas a las del parto que aparecen tras este en los primeros días (más frecuentes en mujeres con parto múltiple)Para evitar las molestias, puedes tomar analgésicos siguiendo la pauta que te recete tu médico. 
  • Los loquios o sangrado vaginal. Se producen ya que la placenta se desprende dejando una herida abierta que tarda en cicatrizar y causa este sangrado.
  • Debilitamiento del suelo pélvico. Debido a la episiotomía (corte en el suelo pélvico en el momento del parto) y el embarazopuede recuperarse trabajando la zona muscular. 
  • La depresión postpartoDurante el puerperio se experimentan reajustes hormonales que influyen emocionalmente en la reciente madre. Si persisten pueden derivar en una depresión post-parto que requiere de la consulta con el especialista. 
  • Si ha sido un parto por cesárea debe cuidarse la zona de la cicatriz, manteniéndola seca y realizando las curas necesarias. Hay que ser consciente que la recuperación tras una cesárea suele ser más dura y es fundamental mantener una buena postura, procurando no levantar peso.

 

Volver a tus rutinas 

 La vida te ha cambiado y no podrás volver a todas tus rutinas, al menos en los primeros meses de vida de tu hijo cuando más te necesita. Sin embargo, la ayuda de familiares, amigos o cuidadores y mantener un orden y planificación en la medida de lo posible te permitirá tener algo más de tiempo para ti. 

  • Hacer ejercicio. Entre las 6 u 8 primeras semanas tras el parto lo más recomendable es que pasees diariamente al menos media hora. Después, puedes incorporar más ejercicio que incluya un programa especial para tu recuperación postparto te facilite reforzar el suelo pélvico, el abdomen y otras zonas más afectadas por los cambios del embarazo.
  • Relaciones sexuales. No hay tiempos establecidos para reanudar con normalidad las relaciones sexuales con tu pareja. Es importante que sea algo consensuado y cuando ambos os sintáis cómodos, siempre y cuando no te produzcan molestias.
  • Lleva un estilo de vida saludable. Cuida tu alimentación y tus hábitos, procurando tener momentos de asueto y descanso, haciendo las actividades que te proporcionen mayor bienestar y así contrarrestar el posible estrés que la nueva situación pueda generarte.

La adaptación a la llegada de un hijo en ocasiones provoca la aparición de sentimientos y emociones contradictorios.

Es importante no solo tu recuperación física sino la emocional. La adaptación a lllegada de un hijo en ocasiones provoca la aparición de sentimientos y emociones contradictorios que, reforzados con inseguridad, pueden entorpecer tu puesta a punto emocional. Cuida de tu hijo pero también de ti y no dudes en buscar ayuda profesional si no te sientes capaz de hacerlo por ti misma.  

Maternidad y lactancia

 

Tu hijo se ha incorporado a tu vida con todos los cambios de rutina que esto conlleva. Uno de los factores más importantes al que debes amoldarte y sobre el que tienes que estar perfectamente informada es su alimentación. 

Puedes amamantarlo o recurrir a fórmulas de leche maternizada. A la hora de elegir una de estas dos opciones entran en juego variables como tu capacidad para producir leche y/o si fisiológicamente puedes hacerlo, el tiempo que le puedes dedicar, tu preferencia personal, el consejo del especialista… 

Si decides amamantar a tu bebé ten presente que la lactancia materna a veces no es fácil y requiere de aprendizaje y, sobre todo, paciencia. El hecho de ser tú quien le suministra el alimento supone una exigencia y completa dedicación por tu parte durante los primeros meses de vida de tu hijo. Ten en cuenta también que es posible conservar la leche materna para alimentar a tu bebé con ella en aquellos momentos en los que no estés tu presente. 

Hoy en día, los especialistas aconsejan que la lactancia sea a demanda (sin restricción ni horarios) con lo que la dedicación es mayor pues hay que estar disponible en cualquier momento.  

Comprobar que todo va bien es sencillo: si tu hijo está relajado y parece satisfecho tras la toma y aumenta de peso con el paso de los días, la lactancia materna está surtiendo un efecto positivo y satisfactorio en la nutrición de tu bebé. 

En el caso de que no puedas amamantarlo, recuerda que, aunque actualmente la lactancia materna es comúnmente aceptada y recomendada como la mejor opción para el niño, también es buena la posibilidad de utilizar la leche de fórmula o combinar ambos tipos de lactancia ¡No debes sentirte mal si no puedes darle de mamar! 

Cómo te ayuda la telemedicina

 

En Elma, puedes contactar con nuestro equipo médico las 24h del día y realizar consultas a través de videollamada o chat en nuestra App de IOS y Android. Es muy importante hacer uso de la telemedicina ya que no sólo te atenderán con mayor rapidez sino que, también, ayudarás a descongestionar el sistema sanitario.