¿Cómo conservar la leche materna? Guía de conservación

 

La lactancia materna, sobre todo si es la forma exclusiva de alimentar a tu bebé durante los primeros 6 meses de vida, ofrece innumerables beneficios para tu hijo, para tu familia y para ti como madre -siempre que no haya contraindicaciones para practicarla-.

A la hora de escoger dar de mamar a tu hijo, una de las preocupaciones esenciales es cómo seguirás amamantándole si te reincorporas a tu vida laboral o a otras rutinas diarias que impidan tu presencia a la hora de las tomas. Para ello es preciso conservar la leche materna y seguir unos consejos prácticos que te permitirán seguir nutriendo a tu hijo con tu leche sin que esta pierda su riqueza en nutrientes.

Extracción segura

La leche materna recién extraída ofrece las mejores propiedades antibacterianas y unos mayores niveles de antioxidantes, vitaminas y grasas. Sin embargo, si la extracción se ha realizado de forma segura y limpia existen formas de conservación de la leche materna que te permitirán continuar ofreciéndosela a tu hijo aunque no sea fresca, conservando la mayoría de sus propiedades biológicas.

Una extracción segura y limpia se da cuando cuidamos al máximo la higiene con un correcto lavado de manos y de todos los recipientes de almacenamiento de la leche materna. Estos deben ser pequeños para evitar desperdicios, ser aptos para el uso alimentario y estar libres de bisfenol.

Recipientes de almacenaje

Es recomendable etiquetar los recipientes con fecha y hora para poder llevar un correcto seguimiento y gestión de tu leche almacenada, y en caso de que vayas a dejarlos en espacios como guarderías o maternidades es conveniente que los marques con el nombre de tu hijo para evitar confusiones.

En el mercado se ofrecen muchas opciones de recipientes, incluso unas bolsas para congelar leche materna pequeñas y económicas pero que son propensas a roturas, por lo que se debe tener mucho cuidado al almacenarlas.

 

 

Formas de conservación de la leche materna

Existen distintas formas de conservar la leche materna dependiendo del momento en el que se quiera utilizar.

Leche materna a temperatura ambiente

Cuando la leche es fresca y recién extraída de forma segura puede permanecer fuera de la nevera a temperatura ambiente entre 4 y hasta 6 u 8 horas. Si no va a ser utilizada en esa franja de tiempo se debe refrigerar de inmediato.

Leche materna en la nevera

El cuello del útero adopta una posición más alta, está más blando y más abierto.

Otros síntomas

La leche refrigerada debe ser colocada en el fondo de la nevera (donde la temperatura es más consistente y no fluctúa) a 4ºC. Lo adecuado es consumirla en los cuatro días siguientes aunque podría permanecer allí hasta 8 días.

Leche materna congelada

Si no se va a utilizar en los próximos días, la leche podrá permanecer congelada 6 meses (a -18ºC) o hasta 12 meses en congeladores más fríos.

 

 

7 consejos clave de conservación

Hay una serie de consejos básicos a tener muy presentes a la hora de decidir conservar tu leche materna:

  • Al congelarla, no llenar el recipiente hasta el tope porque la leche materna se expande.
  • Para descongelarla, guardar el biberón o la bolsa en el refrigerador toda la noche.
  • Tanto la leche materna refrigerada como la previamente congelada que ha pasado la noche en la nevera, deben calentarse bajo un chorro de agua caliente o en un recipiente con agua tibia.
  • Nunca se debe usar el microondas o calentarla directamente en un recipiente al fuego ya que se dañan sus propiedades nutritivas y se crean puntos calientes que pueden quemar a tu bebé.
  • Nunca vuelvas a congelar la leche materna después de descongelarla.
  • Ten presente que la leche materna, una vez descongelada, dura hasta 2 horas a temperatura ambiente y hasta 24 horas en la nevera.
  • La leche materna tiende a separarse en capas, tendiendo a permanecer en la parte superior la parte grasa. Por este motivo, antes de dar el biberón a tu bebé, debes  agitarlo suavemente para mezclarlo.

 

Siguiendo estos consejos y conociendo ya cuáles son las formas de conservar tu leche materna, solo es cuestión de escoger el sistema que más se adecúe a tus necesidades y saber que en ELMA estamos para ayudarte a resolver tus preguntas y dudas al respecto.

Ayuda de la tecnología

También la tecnología puede ayudar a saber cuándo se es más fértil. Hoy en día, existen aplicaciones para hacer un seguimiento del ciclo menstrual, así como test de ovulación que miden la concentración de la hormona LH para poder aproximar la “ventana de fertilidad”. Además, ELMA está para ayudar, informar y aclarar todas las dudas que surjan durante la maternidad y al respecto.