¿Cómo saber cuándo soy más fértil?

 

La fertilidad es un tema de actualidad dado que muchas mujeres, para entrar a la maternidad, se encuentran con problemas para quedarse embarazadas. Bien sea por el cambio en nuestro estilo de vida o porque, generalmente y en relación a hace unas décadas, se ha retrasado la edad de ser madre, hoy en día es habitual mostrar gran interés por todo lo referente a la fertilidad y saber cuál es nuestro momento fértil.

La ovulación

La ovulación es el momento del ciclo menstrual en el que el óvulo maduro es desprendido del ovario hacia la trompa de Falopio a causa del incremento de la Hormona Luteinizante (LH), quedando a la espera de un espermatozoide que lo fecunde. 

Los síntomas de ovulación difieren de una mujer a otra pudiendo estar ausentes o presentarse en diversas expresiones e intensidades, llegando a variar, incluso, en los sucesivos ciclos de una misma mujer. Sin embargo, existen signos que pueden ayudarnos a conocer cuándo se produce.

Sintomatología general

Calcular el día exacto en que se produce la ovulación es difícil. No obstante, cada mujer puede llevar un seguimiento para conocer la extensión de su ciclo, que puede variar de un mes a otro, y por consiguiente el día en que se ovula. Pero más allá del calendario, hay signos observables que pueden orientarnos para localizar el día de la ovulación y los días fértiles:

Cambios en la Temperatura Basal

Controlar la temperatura del cuerpo, teniendo en cuenta que tras la ovulación se produce un aumento de alrededor de 2ºC. Así se puede observar el cambio y valorar las horas que aún restan de la “ventana de la fertilidad” -los días en los que la probabilidad de quedarse embarazada son mayores-, midiendo la temperatura corporal diaria a la misma hora y antes de levantarse de la cama.

Cambios en el Flujo Cervical

Muchas madres, padres y familias quieren conocer, con la máxima aproximación posible, el momento en el que se prevé el nacimiento de su hijo, es decir la fecha probable de parto (FPP). Con la FUM se puede estimar cuándo se producirá, sin embargo, la probabilidad de que tu bebé nazca justo ese día es baja. Lo que sí se sabe con más certeza es que tu hijo, normalmente, nacerá entre las semanas 37 y 42 de gestación, período que se considera como el de un embarazo a término.

Cambios en el cérvix o cuello uterino

El cuello del útero adopta una posición más alta, está más blando y más abierto.

Otros síntomas

Además, algunas mujeres pueden presentar otras sintomatologías durante la ovulación: pequeño sangrado, dolor de cabeza, cólicos o leve dolor abdominal, inflamación abdominal, sensibilidad en los senos y/o aumento de la libido.

 

El periodo más fértil

El momento más fértil de la mujer se encuentra entorno al desprendimiento del óvulo que se produce en un instante concreto. La llamada “ventana de fertilidad”, abarca desde unos días antes de que sea liberado el óvulo hasta unos días después.

Esto es así porque la capacidad de supervivencia de los espermatozoides en el cuerpo de la mujer puede ser de hasta 72 horas, mientras la vida del óvulo es de entre 12 y 48 horas, de manera que los días más fértiles pueden llegar a ser hasta cinco.

 

Ciclo menstrual

Es importante conocer cómo funciona nuestro ciclo menstrual para saber qué día ovulamos. Comúnmente, el ciclo consta de 28 días, aunque esto es solo un promedio y normalmente varía de entre los 21 y los 37 días -dependiendo de cada mujer- y está dividido en fases:

Fase Folicular o preovulatoria

Controlar la temperatura del cuerpo, teniendo en cuenta que tras la ovulación se produce un aumento de alrededor de 2ºC. Así se puede observar el cambio y valorar las horas que aún restan de la “ventana de la fertilidad” -los días en los que la probabilidad de quedarse embarazada son mayores-, midiendo la temperatura corporal diaria a la misma hora y antes de levantarse de la cama.

Fase Ovulatoria

Periodo en el que se produce un aumento de la hormona luteinizante que desencadena la liberación del óvulo maduro. Normalmente se da a mitad de ciclo, siendo el día 14 en uno de 28 días.

Fase Lútea o post-ovulatoria

Con una duración de entre 9 y 16 días, es la fase más constante y no suele variar entre los ciclos de una mujer. 

En ella el óvulo avanza por la trompa de Falopio esperando ser fecundado por un espermatozoide. El folículo que lo ha liberado se convierte en cuerpo lúteo y secreta la hormona progesterona para continuar adaptando el endometrio del útero a la posibilidad de un embarazo.

Si no se fecunda y no se da la implantación embrionaria, el cuerpo lúteo se desintegra, cayendo los niveles de progesterona y de estrógeno, de modo que el endometrio se desprenda provocando la menstruación.

Ayuda de la tecnología

También la tecnología puede ayudar a saber cuándo se es más fértil. Hoy en día, existen aplicaciones para hacer un seguimiento del ciclo menstrual, así como test de ovulación que miden la concentración de la hormona LH para poder aproximar la “ventana de fertilidad”. Además, ELMA está para ayudar, informar y aclarar todas las dudas que surjan al respecto.