Dolor de cabeza en el embarazo, ¿qué puedo tomar?

Durante el embarazo surgen distintas molestias siendo el dolor de cabeza (cefalea) un síntoma bastante común. La cefalea genera malestar en la mujer embarazada y suele ser de tipo primario y naturaleza benigna, es decir, no acarrea peligro para la gestante o el feto. 

Aunque la mayoría de los dolores de cabeza en el embarazo son debidos a causas primarias, también pueden ser secundarias. Si estás embarazada y tienes dolor de cabeza, es importante saber distinguir qué tipo de molestias son.

Cefalea primaria

 

Este tipo de dolor de cabeza no muestra evidencia de otra causa subyacente. En la mayoría de las ocasiones, las mujeres que lo sufren ya han presentado episodios previos antes del embarazo.

Las hormonas tienen mucho que ver con esta clase de dolor de cabeza y se considera que su aparición de forma crónica fluctúa según los cambios hormonales. Además, generalmente las molestias mejoran con niveles altos de estrógeno, lo que implica que en el embarazo remitan los síntomas, sobre todo en el segundo y tercer trimestre. Las clases de cefalea primaria son:

Las hormonas tienen mucho que ver con la cefalea primera, ya que se considera que su aparición fluctúa según los cambios hormonales.

Migraña

Cefalea unilateral, pulsátil (dolor que golpea) que puede producir náuseas/vómitos, fonofobia, fotofobia y agravarse al realizar actividad física. Se asocian a ella  trastornos vasculares durante el embarazo como la hipertensión gestacional y la preeclampsia.

 

Tensional

Cefalea bilateral (dolor o sensación de presión en ambos lados de la cabeza) y opresiva, es el dolor de cabeza más común en el embarazo. Puede asociarse a fonofobia y fotofobia, y como la migraña, mejora en el transcurso del embarazo. Por otra parte, no suele limitar la actividad diaria de la gestante y no empeora con el esfuerzo.

 

En racimos

Cefalea unilateral, intensa y temporal. Sus ataques pueden sucederse hasta ocho veces en un mismo día -de ahí su nombre- y producir diversos efectos en los ojos como miosis (contracción anormal de la pupila del ojo), rinitis, lagrimeo o conjuntivitis.

 

 

Cefalea secundaria

 

Reviste más gravedad ya que es sintomática de una patología oculta. El embarazo y el puerperio (post-parto) son, por sí mismos, considerados factores de riesgo para sufrirlas debido a los cambios fisiológicos que acontecen, la hipercoagulabilidad y los cambios hormonales.

Son menos frecuentes que las primarias y es fundamental reconocerlas y distinguirlas dado que pueden agravar tu salud y la de tu bebé, pudiendo desencadenar en tu organismo preeclampsia, trombosis venosa o algún tipo de evento neurovascular agudo, entre otras patologías.

Por todo ello, es clave incidir en cuáles son los signos de alarma o “banderas rojas” que nos indican una posible cefalea secundaria. Su aparición implica una situación de urgencia/emergencia ante la que hay que responder acudiendo de inmediato a un centro médico para valorar la dolencia y recomendar el tratamiento más oportuno.

 

Signos de alarma o banderas rojas:

  • Aparición de un dolor de cabeza repentino, abrupto y de intensidad severa con irradiación occípito-nucal que empeora con el esfuerzo
  • Fiebre y sensación de rigidez en el cuello (signos de meningismo)
  • Alteración del estado de consciencia como tendencia al sueño 
  • Alteraciones visuales (efecto de moscas volando y/o centellas), dolor epigástrico (entre costillas y ombligo) y/o abdominal, edemas (retención  de líquidos) y/o aumento de volumen en los miembros inferiores 
  • Dolor de cabeza intenso acompañado de náuseas y vómitos
  • Déficit neurológico focal, incapacidad para hablar, disminución de la sensibilidad o movimiento de alguna parte del cuerpo, síncope o pérdida del conocimiento y/o convulsiones

Cuando el dolor de cabeza en el embarazo requiere de tratamiento farmacológico, la dosis debe ser la mínima posible, en menor cantidad de tomas y durante el menor tiempo.

¿Cómo manejar las cefaleas en el embarazo?

 

Como ya hemos visto, la cefalea primaria es más habitual y frecuente como principal causa de dolor de cabeza en el embarazo. De carácter benigno y autolimitada, puede tratarse de forma no farmacológica con algunas medidas básicas que ayudan a disminuir la recurrencia de los episodios de molestias.

 

  • Promover e incorporar regularmente hábitos y rutinas saludables 
  • Asegurar una buena higiene y hábitos del sueño que impliquen el descanso nocturno necesario para la madre gestante (aumento de sueño reparador)
  • Prevenir el sobrepeso y el bajo peso 
  • Identificar posibles factores desencadenantes o exacerbantes del dolor de cabeza, intentando evitarlos como, por ejemplo, no ingiriendo ciertos alimentos o bebidas asociados a las molestias (el chocolate, los quesos, el alcohol, las bebidas gaseosas…)
  • Mantener una buena hidratación diaria
  • Dejar de fumar y no beber alcohol
  • Establecer una rutina de ejercicio aeróbico, yoga o pilates prenatal.
  • Acudir a terapias presenciales para prácticas de técnicas cognitivo conductuales, prácticas de mindfulness o meditación
  • No realizar esfuerzos físicos importantes cuando se presente el dolor, procurar recostarse en una postura cómoda (de lado sobre del lado izquierdo preferiblemente), en un lugar con poca luz y con una temperatura ambiental agradable

 

Muy importante…

No dejes de acudir a las citas con el especialista. Realizar los controles rutinarios a lo largo de todo el embarazo es crucial y frente a las molestias por cefalea, con el fin de garantizar el buen curso de la gestación, consultar y continuar con los exámenes físicos detallados y la valoración de tu bienestar y buen desarrollo del bebé (toma de la presión arterial, indicación de paraclínicos, tests, etc.) es clave. Estas citas médicas deben continuar durante el resto de tu maternidad

 

Tratamiento farmacológico

Cuando el dolor de cabeza en el embarazo requiere de tratamiento farmacológico, la dosis debe tender a ser la mínima posible, en menor cantidad de tomas y durante el menor tiempo viable. Es más tarde, ya en el periodo de la lactancia materna tras el parto, cuando está permitida una mayor flexibilidad en el uso de fármacos

A la hora de escoger y recomendar el medicamento más adecuado durante la gestación, generalmente el especialista receta, como analgésico y antipirético de primera elección, el paracetamol. Es la opción que ofrece mayor seguridad y puede usarse para tratar las cefaleas a lo largo de los tres trimestres de embarazo.

 

Atención a los antiinflamatorios

En cuanto a los antiinflamatorios no esteroides (AINES) como el ibuprofeno, es preferible evitarlos aunque sí pueden emplearse para tratar dolores moderados o que no cedan con paracetamol, siempre bajo prescripción y supervisión médica.

Deben usarse con precaución, sobre todo en el último trimestre del embarazo, ya que su uso crónico está relacionado con el cierre prematuro del conducto arterioso (pequeño vaso que comunica la aorta con la arteria pulmonar, normalmente abierto en el feto y que se cierra justo después del nacimiento).

Ayuda de la tecnología

 

El embarazo es un periodo de cambios e ilusiones muy importante en la vida de una mujer. Conscientes de ello y de la preocupación que suscita desde el punto de vista de tu salud como futura madre y de la de tu bebé, en Elma nos ponemos a tu disposición para que estés informada lo mejor posible y ayudarte a resolver tus dudas acerca de la maternidad.

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