Dolor de ciatica en el embarazo: síntomas y tratamiento

 

El dolor de espalda representa una afección frecuente durante el embarazo. Pero hay una molestia concreta, la ciática (o ciatalgia) muy característica en el periodo gestante. Este tipo de molestia se extiende desde la parte baja de la columna vertebral (lumbar) a los glúteos y hacia abajo, en la parte posterior de la pierna, debido a la inflamación del nervio ciático, el más largo y ancho que tenemos en nuestro cuerpo.

Pero primero es importante saber más sobre los aspectos que rodean al dolor de espalda en las mujeres embarazadas, una queja frecuente de la inmensa mayoría de ellas entre las que quizás te encuentres, y no es raro dado que al estar embarazada aumentas de peso, tu centro de gravedad cambia y tus hormonas afectan a los ligamentos.

Molestias y dolor de espalda en el embarazo

Tener dolor de espalda es muy común en la mujer gestante. Son molestias que varían en intensidad y duración, pudiendo presentarse como episodios que se limitan a días o semanas, o mantenerse hasta varios meses, incluso persistiendo en el resto de etapas de la maternidad, tras el parto.

En la embarazada, el dolor de espalda es más frecuente cuando se han cumplido varias semanas de gestación, sobre todo entre el quinto y el sexto mes, siendo la lumbalgia (molestias en la espalda baja) la más habitual.

A la hora de enfrentarse a este tipo de molestias, hay que tener presente que algunas embarazadas ya presentan antecedentes previos a la gestación, episodios de dolor recurrente en la espalda o padecen alguna patología o condición anatómica de base que puede empeorar a lo largo del embarazo. Por este motivo, se debe  hacer mayor énfasis en las medidas preventivas, la higiene postural, los estiramientos y el fortalecimiento de la musculatura de la espalda.

¿Por qué duele la espalda en el embarazo?

Las causas de las molestias en la espalda están generadas por una serie de factores. Durante el embarazo el útero crece y se va expandiendo, desplazando el centro de gravedad de la gestante.

Esta circunstancia, asociada a la debilidad que se produce en la musculatura abdominal y al aumento de la curvatura de la columna (hiperlordosis de la gestación), hace que la embarazada adopte, en muchos ocasiones, posiciones/posturas viciosas, sometiendo a su espalda a una presión adicional importante adicional. 

Por tanto, la lumbalgia o dolor en la espalda baja se desencadena cuando el centro de gravedad se desplaza hacia adelante, la columna lumbar se arquea (también hacia adelante) y se contraen los músculos paravertebrales, al tiempo que se produce una relajación de los músculos de la pelvis, los hombros y la cabeza que se posicionan hacia atrás (cifosis dorsal).  

Además, hay que añadir los cambios hormonales que se generan a lo largo del embarazo. Estas variaciones producen distensión de las articulaciones y los ligamentos que conectan los huesos pélvicos a la columna vertebral.

La ciática y el nervio ciático

Durante el embarazo, la ciática suele presentarse hasta en un 35% de las mujeres gestantes. Esta afección produce una serie de molestias debidas a la compresión del nervio ciático en su salida del hueso sacro que se encuentra en una posición forzada al estar en pleno periodo gestante.

La ciática se caracteriza por ser un dolor que se irradia por todo el trayecto del nervio ciático. Es decir, se ramifica desde la parte inferior de la espalda a través de las caderas y los glúteos y hacia abajo en cada pierna.  

Generalmente, los síntomas de la ciática en el embarazo afectan a un solo lado del cuerpo o pierna, pudiéndose sentir malestar casi en cualquier parte a lo largo del recorrido del nervio ciático. Sin embargo, es más probable que recorra la parte inferior de la espalda hasta los glúteos y la parte posterior de los muslos y la pantorrilla. 

Además, es un tipo de dolor muy variable que puede oscilar entre ser una molestia de carácter leve y convertirse en una sensación aguda de ardor o dolor insoportable, llegándose a sentir como una sacudida o descarga eléctrica que puede empeorar con los movimientos abruptos, al toser o al estornudar.

Prevención y actuación frente al dolor de espalda

Afrontar los cambios y molestias que se van produciendo en el transcurso del embarazo siempre es mejor estando informada, sabiendo qué puede pasar, qué pasos se van a ir dando, qué caracteriza cada etapa gestacional y cómo enfrentarse a los inconvenientes y el dolor previniendo y actuando correctamente. Y frente al dolor de espalda en el embarazo te aconsejamos:

Para prevenir

  • Hacer estiramientos de espalda de forma habitual evitando movimientos exagerados
  • Fortalecer los músculos de la espalda para tener una mayor estabilidad
  • Evitar el reposo salvo que sea absolutamente necesario por motivos médicos, sin dejar de realizar actividad física acorde a cada trimestre de embarazo y practicando actividades de bajo impacto (caminatas, yoga o pilates prenatal)
  • Cumplir con las normas de higiene postural recomendadas, sin arquear la espalda o sacar el abdomen, manteniendo las caderas hacia adelante y la espalda recta. Si es posible, procurar utilizar sillas o asientos ergonómicos, o poner un pequeño cojín tras la cintura si es necesario para estar más cómoda. Eso sí, evitar permanecer demasiado tiempo sentada y levantarse frecuentemente
  • No coger objetos pesados. Al cargar algo, tras flexionar las rodillas debes levantarte con la espalda recta y hacer el esfuerzo con las piernas
  • Usar un calzado adecuado que aporte buen apoyo en el arco del pie y estabilidad, evitando los zapatos de tacón
  • Dormir sobre un colchón adecuado, y preferiblemente, descansar de lado (decúbito lateral), mejor sobre el lado izquierdo, siempre colocando una almohada entre las piernas

Para actuar

  • Usar una manta térmica o bolsa de agua caliente, colocada en la zona del dolor, al menos durante 15- 20 min, de tres a cuatro veces al día
  • Evitar estirar de manera brusca o intensa la musculatura de la espalda en el momento agudo del dolor
  • Realizar masajes circulares y ligeros sobre la zona afectada. Se pueden usar geles o cremas que ayuden a disminuir el dolor o las contracturas 
  • Según sea la intensidad del dolor se puede iniciar tratamiento analgésico vía oral (consultando con tu médico especialista). El Paracetamol es el analgésico de elección durante el embarazo en cualquier trimestre
  • Si el dolor es muy intenso, consultar con el médico para valorar mayor analgesia o cómo actuar. Si es necesario, podría recetar el inicio de un tratamiento “Antiinflamatorio No esteroideo” (AINE) en dosis bajas, por un periodo de tiempo corto y de forma ocasional para intentar paliar el dolor (suele ser más agudo en el tercer trimestre). Los antiinflamatorios que habitualmente son más aconsejados durante el embarazo son: Ibuprofeno, Diclofenaco, Ketoprofeno, o Naproxeno. Siempre hay que consultar con el especialista pues algunos están contraindicados como la Indometacina

Ayuda de la tecnología

El embarazo es un periodo de cambios e ilusiones muy importante en la vida de una mujer. Conscientes de ello y de la preocupación que suscita desde el punto de vista de tu salud como futura madre y de la de tu bebé, en ELMA nos ponemos a tu disposición para que estés informada lo mejor posible y ayudarte a resolver tus dudas acerca de la maternidad.

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