Las etapas del embarazo

El embarazo es un tiempo de cambios representativos en nuestro cuerpo mientras nuestro bebé va creciendo y desarrollándose. Su duración es de, aproximadamente, 280 días (40 semanas), aunque se considera a término a partir de la semana 37 y cronológicamente prolongado (GCP) a partir de las 42 semanas.

A grandes rasgos, el periodo de gestación se divide en fases según el trimestre en el que se encuentre:

  • Primer trimestre: desde la semana 1 hasta la 13 de embarazo.
  • Segundo trimestre: desde la semana 14 hasta la 26 de embarazo.
  • Tercer trimestre: desde la semana 27 hasta la semana 40, aunque puede alargarse hasta las 42 semanas de embarazo.

 

Pero esta no es la única forma de clasificarlo. Desde un punto de vista fisiológico más detallado y teniendo en cuenta el desarrollo del embrión-feto, las etapas del embarazo son tres:  

  • Etapa pre-embrionaria.
  • Etapa embrionaria.
  • Etapa fetal.

Etapa pre-embrionaria

 

En esta fase se abre paso la primera parte del embarazo que comprende las dos primeras semanas de gestación y es la más breve de las tres. También denominada “fase germinal” se inicia en el momento de la fecundación y en ella se producen los procesos que permiten al pre-embrión convertirse en embrión.

Cuando hablamos de pre-embrión nos referimos al producto de la concepción tras la fecundación y durante los primeros siete días, antes de que se produzca la implantación en el endometrio materno.

 

¿Dónde y cómo?

En los casos que es necesario emplear la lactancia mixta a causa de una hipogalactia crónica es importante priorizar la nutrición. Si no prestas especial atención a los nutrientes que ingiere tu bebé, aparecerán indicadores de que no se está alimentando bien, destacando la posibilidad de que se deshidrate, pierda peso de forma excesiva o sienta y manifieste debilidad. 

 

Ciclo natural de producción de leche

La etapa pre-embrionaria acontece en el primer tercio de los oviductos o trompas donde los gametos masculino y femenino se unen para generar una nueva célula, denominada huevo o cigoto. El embarazo no suele detectarse hasta después de un mes aproximadamente, por lo que la futura madre aún no es consciente de que ha ocurrido la fecundación

El cigoto desciende por la trompa de falopio hasta llegar al útero donde se implanta entre el octavo y el décimo día de gestación. Cuando esto sucede empieza a desarrollarse la placenta.

 

La placenta

La importancia de la placenta y su función en el embarazo es definitiva. Sirve para el intercambio de gases, sustancias nutritivas y de desecho (oxígeno, dióxido de carbono, urea, etc.) entre la madre y el feto, para la producción de hormonas como la gonadotrofina coriónica humana (HCG), estrógenos, progesterona y relaxina, y para permitir la transferencia de anticuerpos maternos al bebé. 

Pero volvamos al proceso. Durante esta fase el cigoto se autorreplica repetidamente, surgiendo un grupo de células que al inicio se denominan mórulas y más adelante blástulas que constituirán el blastocisto (embrión en su fase inicial).

Durante la primera semana, el futuro embrión se encuentra contenido dentro de la zona pelúcida, una capa de glicoproteínas, por lo que su crecimiento es en cierta manera restringido.  

Posteriormente, se inicia la implantación embrionaria. Al blastocisto comienzan a salir unas prolongaciones que le permiten adherirse a la mucosa y “enterrarse” en el endometrio, a partir de lo cual comienza a denominarse ya como embrión.

A veces se producen equívocos ya que la implantación, debido a la erosión que produce en el tejido endometrial, puede provocar un pequeño sangrado durante unos días, fácil y erróneamente confundible con la menstruación.

 

Etapa embrionaria

 

Comprendida entre la tercera semana y finales de la octava, la fase embrionaria es el momento en el que el embrión adquiere los rasgos físicos básicos, tanto a nivel interno como externo. Cabeza, cara, extremidades, sistemas corporales y órganos internos empiezan a desarrollarse, y aparecen los primeros movimientos.

El embrión sigue su desarrollo dentro del útero y lo hace según los principios céfalo-caudal y próximo-distal, es decir, primero maduran las partes superiores del cuerpo y las más cercanas a la médula espinal. 

En esta etapa, las capas de células de la blástula ya se han diferenciado hasta el punto de dar lugar a las tres estructuras a partir de las cuales se formará el cuerpo del bebé: el ectodermo, el mesodermo y el endodermo.

  • El ectodermo dará lugar al sistema nervioso y a la epidermis.
  • El mesodermo hará lo propio con los huesos, los músculos y el sistema circulatorio (ya en la sexta semana se detecta el latido cardíaco mediante ecografía).
  • El endodermo, estructura en la que se diferenciarán las células de los sistemas respiratorio y digestivo.

 

Etapa Fetal

 

Al final de la octava semana después de la fecundación, el embrión se considera un feto y se pone fin a la etapa embrionaria. Durante esta fase, las estructuras ya formadas crecen y se desarrollan. 

  • A las 12 semanas de embarazo, el feto tiene ya un tamaño considerable, llena completamente el útero y, muy pronto, entre las semanas 14 y 16 al fin se puede identificar su sexo . 
  • Entramos en un periodo en el que, de la semana 16 a la 20, se comienzan a percibir los primeros movimientos del feto. Este emocionante momento puede variar en el tiempo si la madre no es primeriza, ya que las mujeres que han estado previamente embarazadas pueden percibir los movimientos fetales una o dos semanas antes.   
  • A partir de la semana 20, el feto desarrolla una actividad regular de sueño, succión y pataleo, sus manos pueden agarrar, aparece pelo en su cabeza, así como sus cejas y pestañas, y su cuerpo se rodea de una capa fina de grasa (vérnix) y pelo (lanugo) que le protegen. 
  • Aumenta la actividad fetal en la semana 24 llegando a pesar ya alrededor de 780 gramos.
  • Entre las semanas 25 y 28 su sistema nervioso está lo suficientemente desarrollado para controlar algunas funciones corporales, los párpados se abren y se cierran, y el sistema respiratorio, aunque inmaduro, se ha desarrollado al punto de permitir el intercambio gaseoso. Llega a la semana 28 alcanzando dos tercios de su tamaño fetal.
  • Ahora le toca el turno a la grasa corporal. De la semana 29 a la 32 experimenta un rápido aumento en la cantidad de grasa corporal y realiza movimientos respiratorios rítmicos, aunque los pulmones no están totalmente maduros. Además, los huesos están completamente desarrollados, son blandos y flexibles. 
  • A finales de la semana 34, sobre todo en la semana 35, ya tiene una madurez pulmonar completa.
  • El lanugo comienza a desaparecer en la semana 36, sigue incrementándose la grasa corporal y las uñas de las manos alcanzan las puntas de los dedos.
  • De la semana 37 a la 40, el lanugo desaparece, excepto en la parte superior de los brazos y en los hombros. Es el final del noveno mes y el cráneo tiene mayor circunferencia que cualquier otra parte del cuerpo, hecho importante para su paso por el canal del parto. 
  • Y al fin, el alumbramiento. Ha llegado el esperado instante del parto y en el momento del nacimiento el peso del feto oscila, habitualmente, entre los 3000 y los 3400 gr, su longitud es de unos 50 cm y las características sexuales son evidentes.

 

ElmaA sabe que hay momentos en la vida muy importantes. Tanto desde el punto de vista de nuestra salud como emocionalmente. El embarazo es uno de ellos y por eso queremos que estés informada/o de todo lo que acontece durante esos nueve meses. Estamos a tu disposición para ayudarte en lo que necesites y resolver tus dudas acerca de ello y de la maternidad.

Ayuda de la tecnología

 

También la tecnología puede ayudar a saber cuándo se es más fértil. Hoy en día, existen aplicaciones para hacer un seguimiento del ciclo menstrual, así como test de ovulación que miden la concentración de la hormona LH para poder aproximar la “ventana de fertilidad”. Además, Elma está para ayudar, informar y aclarar todas las dudas que surjan al respecto.