¿Cómo evitar y tratar el impétigo en niños y bebés?

 

Existen afecciones cutáneas que son especialmente frecuentes en bebés y niños/as y el impétigo es una de ellas. Este tipo de infección bacteriana aparece en la superficie de la piel, manifestándose con lesiones visibles en forma de costras o ampollas que aparecen, generalmente, en las zonas más expuestas de la piel.

¿Cuáles son sus causas en niños/as?

En muchas ocasiones, las bacterias causantes del impétigo se encuentran en la piel de tu hijo/a sin que haya síntomas. El problema aparece cuando se produce una infección debido a pequeñas excoriaciones de la piel a causa de heridas, picaduras, roce o situaciones similares. 

Lo habitual es que esto ocurra en las zonas cutáneas más expuestas como la cara, las manos o las piernas. Y precisamente, el verano es la época del año en que nuestra piel se encuentra más a la intemperie, por lo que debes estar especialmente alerta y cuidando de tu bebé o tu niño/a en el periodo estival para evitar, en la medida de lo posible, que sufra de impétigo.

 

Cómo prevenir el impétigo en niños

Es de suma importancia que, de cara a prevenir este tipo de infección de la piel, realices una higiene adecuada de todas las heridas superficiales que detectes en tu hijo/a. Para ello es crucial que examines de forma meticulosa la superficie cutánea y que limpies con agua y jabón y/o antisépticos usuales las zonas con lesión.

Los síntomas del impétigo

En la mayoría de los niños y niñas el impétigo suele producir, únicamente, síntomas localizados. Sin embargo, la aparición de la lesión principal puede venir acompañada de otras costras amarillentas, cerca o incluso a cierta distancia, ya que se puede contagiar por rascado.

Otro síntoma claro es la inflamación de los ganglios linfáticos de la región afectada por el impétigo. Esto junto a fiebre, empeoramiento del estado general del niño/a con dolor, irritabilidad, letargia o adormilamiento suele ser sintomatología de que han aparecido complicaciones.

 

¿Cómo se diagnostica el impétigo?

Para la pediatría, el diagnóstico de impétigo en bebés y niños/as es clínico y, por lo general, no requiere la realización de pruebas complementarios. Es aconsejable consultar al pediatra o dermatólogo que, en casos dudosos o cuando se quiera conocer el agente concreto que ha producido la infección, recogerá un cultivo de la piel afectada por la lesión.

 

 

Tipos de impétigo

En función de su manifestación clínica el impétigo puede ser contagioso o común, o ampolloso:

  • Impétigo contagioso o común

Es la forma más frecuente de impétigo (70%). La clínica que le acompaña y caracteriza es la aparición inicial de lesiones con ampollas que rápidamente evolucionan hacia las típicas placas de color amarillo-dorado, denominadas costras melicéricas. 

Está producido por dos tipos diferentes de bacterias: la Streptococcus pyogenes y la Staphilococcus aureus. Aunque, tradicionalmente, la primera era la que producía la mayor parte de casos, cada vez es más frecuente ver infecciones mixtas de los dos gérmenes.

  • Impétigo ampolloso

La diferencia con la forma anterior es que en este impétigo la causante es una única bacteria denominada Staphilococcus aureus. Por otro lado, las lesiones que provoca difieren en su constitución pues son ampollas flácidas que se rompen fácilmente, dejando una base enrojecida en la piel.

Como se trata el impétigo en niños

Además de cuidar la higiene y lavar adecuada y frecuentemente las lesiones de tu niño/a hay que tener en cuenta que el impétigo es una infección con buena respuesta a los antibióticos tópicos en pomadas. 

Siempre bajo la supervisión médica, aplicarlos en la zona afectada suele aliviar las molestias y curar, siendo los más comunes el ácido fusídico y la mupirocina. Normalmente, la prescripción adecuada es aplicarlos durante unos 7-10 días. 

Pero si el impétigo ocupa una extensión importante de la piel, hay síntomas más allá de la zona localizada (por ejemplo, fiebre) o se presenta alguna complicación (inflamación de ganglios, infección de zonas más profundas de la piel como en la celulitis…), entonces el especialista puede pasar a recetar la toma de antibióticos orales.

 Conscientes de la preocupación que suscita siempre la salud de los más pequeños de la casa, en ELMA queremos que estés informado lo mejor posible. Esperamos haberte ayudado a saber más sobre el impétigo y ya sabes que nos tienen a tu entera disposición para ayudarte y resolver las dudas que puedas tener al respecto.