El desarrollo de tu bebé de 1 mes hasta 12 meses por etapas

 

El primer año de un bebé está lleno de sorpresas y descubrimientos. Es la etapa en la que comienza a relacionarse con el entorno que le rodea, empieza a comunicarse con los demás y se inicia en el control de su cuerpo. 

Es tiempo de rápidos cambios y crecimiento en la que el bebé se convierte en protagonista para padres y madres primerizas (también para la inmensa mayoría de los ya experimentados) que se preocupan por saber si el desarrollo cognitivo de su bebé es “normal”.

¿Qué implica el “desarrollo normal” de mi bebé?

Es imprescindible definir qué quiere decir tener un “desarrollo normal”. En primer lugar, hay que tener claro que “desarrollo” implica un concepto distinto al de “crecimiento” que se refiere al aumento de tamaño o masa de un órgano o un individuo, si bien casi siempre se encuentran “crecimiento y desarrollo” juntos en un mismo texto.

En pediatría se habla de “desarrollo” como el proceso en el que el niño/a va adquiriendo nuevas funciones como empezar a hablar (intentar comunicarse con los demás) o a andar. También se describe como “desarrollo normal” el perfeccionamiento de funciones adquiridas previamente.

Ejemplo claro de ello es el lenguaje, el inicio de la vocalización, del balbuceo a sílabas aisladas, de ahí a bisílabos y palabras y llegar a construir frases cada vez más  estructuradas hasta lograr hacerse entender perfectamente.

 

Desarrollo según la edad

Más que hablar de “normalidad”, el desarrollo es una escala gradual de funciones adquiridas o perfeccionadas según progrese la edad cronológica (desde el nacimiento) o la edad corregida (en el caso de neonatos pretérmino o prematuros es el ajuste de la edad cronológica a las semanas que faltan para la fecha teórica del parto). 

Así, si tu hijo/a ha nacido a término, con ocho meses de vida se comparará con otros de su misma edad, mientras que si cuenta con la misma edad pero ha nacido a las 33 semanas de gestación, se comparará con los bebés de seis meses. 

De este modo, se espera que un niño/a de ocho meses permanezca sentado en el suelo sin apoyo, pero si el bebé ha sido prematuro (aún teniendo la misma edad cronológica) su desarrollo se corresponderá a los seis meses de edad (en el caso de nacer a las 33 semanas de gestación) por lo que es posible que aún no lo logre. Sin embargo, en ambos casos se diría que los dos tienen un desarrollo adecuado para su edad.

El desconocimiento de este factor cronológico relacionado con la gestación genera dudas cuando, aún inconscientemente, comparas a tu hijo/a con algún otro de edad similar. Puedes sentir angustia si ha nacido antes de las 36/38 semanas de embarazo, así como cuando hay factores de riesgo neurológico como la hipoxia (falta de oxígeno al nacer). En cualquier caso, debes acudir al pediatra para que explore y analice el comportamiento de tu bebé.

 

Cuando hay un retraso del desarrollo

Un “retardo” o “retraso” en el desarrollo de tu bebé se produce cuando los logros (también llamados “hitos del desarrollo”) aparecen más lentamente de lo que se espera para su edad o están cualitativamente afectados. Esto ocurriría, en el caso de los dos bebés antes mencionados, uno prematuro y otro no, si ninguno de los ellos lograse sentarse con y sin ayuda.

Tabla de “logros” por edad

Una forma de orientarte sobre cuáles deben ser los principales logros de tu hijo/a (siempre que no se tenga factores de riesgo neurológicos) es conocer qué se espera de tu bebé en los diferentes meses de vida. 

Entendiendo que siempre habrá diferencias entre niños/as, también hay que tener presente  que si no se alcanza el hito correspondiente por edad este puede darse días o semanas después, por lo que todavía se consideraría como adecuado para la edad. Una excelente forma de guiarse para conocer logros y consultar el progreso de tu bebé es la tabla de desarrollo:

 

1 mes 2 meses 4 meses 6 meses 8 meses 10 meses 12 meses
Motor Grueso Gira la cabeza a ambos lados Levanta la cabeza si se pone boca abajo Sentado con apoyo en el tronco Sentado con apoyo de las manos Sentado sin apoyo Gatea/camina con apoyo de ambas manos Camina solo
Motor Fino Empuña las manos cerca de la cara Junta ambas manos Abre la mano para coger objetos Pasa objetos de una mano a otra Copia el golpeo con cuchara Logra pinza pulgar/borde del índice Pinza fina completa
Auto Cuidado Chupeteo adecuado Abre la boca al ver el seno materno/biberón Sujeta brevemente el pecho/biberón Sostiene biberón con ambas manos Sostiene el biberón con una mano Bebe de una taza él sólo Come con los dedos parte de la comida del plato
Cognición Sigue con la mirada las caras Reconoce a mamá Reconoce objetos/caras nuevas Toca su reflejo y vocaliza Busca objetos que han caído (sin ruido) Descubre juguete al ser cubierto con un trapo Cucharea en la taza
Social/ emocional Reconoce la voz de mamá Sonrisa recíproca a voz/sonrisa Sonrisa espontánea a algo agradable Reconoce a familiares y desconocidos Muestra ira/felicidad a los padres Voltea al llamarlo por su nombre Muestra objetos a los padres (comparte intereses)
Lenguaje Receptivo Sobresalto con ruidos fuertes Alerta a sonidos/voz Orienta cabeza a la voz Se detiene un momento al oír “no” Acude al decir “ven” Responde al “adiós” con la mano Reconoce el nombre de dos objetos
Expresión Oral Sonidos distintos al llanto Sonrisa social Vocaliza si está solo Escucha y vocaliza si el adulto calla “mamá”/”papá” inespecífico “mamá”/ “papá” específico Acompaña vocalizaciones con gestos “adiós”/”besos”

 

En el caso de que percibas que algo no va bien, que tu hijo/a puede sufrir un retraso evidente en su desarrollo, consulta con tu pediatra. Puede que requiera de un seguimiento cercano y de una buena valoración profesional, y si se identifica algún problema o potencial retraso deberá ser referido al neurólogo para una revisión más completa.

ELMA está para ayudarte e informarte sobre todo lo que acontece en tu salud y la de tu familia. Estamos las 24 horas del día a tu disposición para resolver tus dudas, guiarte y prestarte una asistencia médica profesional accesible.

 

Como se trata el impétigo en niños

Además de cuidar la higiene y lavar adecuada y frecuentemente las lesiones de tu niño/a hay que tener en cuenta que el impétigo es una infección con buena respuesta a los antibióticos tópicos en pomadas. 

Siempre bajo la supervisión médica, aplicarlos en la zona afectada suele aliviar las molestias y curar, siendo los más comunes el ácido fusídico y la mupirocina. Normalmente, la prescripción adecuada es aplicarlos durante unos 7-10 días. 

Pero si el impétigo ocupa una extensión importante de la piel, hay síntomas más allá de la zona localizada (por ejemplo, fiebre) o se presenta alguna complicación (inflamación de ganglios, infección de zonas más profundas de la piel como en la celulitis…), entonces el especialista puede pasar a recetar la toma de antibióticos orales.

 Conscientes de la preocupación que suscita siempre la salud de los más pequeños de la casa, en ELMA queremos que estés informado lo mejor posible. Esperamos haberte ayudado a saber más sobre el impétigo y ya sabes que nos tienen a tu entera disposición para ayudarte y resolver las dudas que puedas tener al respecto.

Redactado por el equipo médico de Elma: Marcos Quevedo Díaz MD PhD especialista en neurología pediátrica y Diana Luz Juárez Flores MD PhD especialista en pediatría