Vacaciones con bebés: ¿Puedo viajar con mi bebé en avión?

 

Tener un hijo supone un cambio en nuestra vida. Antes de tener a nuestro bebé, intentamos imaginar cómo va a ser nuestro día a día, qué cosas tendremos que dejar de hacer y cuáles se incorporarán en nuestra cotidianidad por mucho tiempo. 

Uno de los aspectos que se verá afectado por estos cambios son las vacaciones. El nacimiento de un bebé da un giro a nuestros esquemas cuando preparamos alguna escapada. Es momento de preguntas y organización contando con una gran novedad, nuestro hijo/a y todo lo que él o ella comporta en cuidados y atenciones.

Preparando tu viaje

Dentro de los preparativos que hay que tener en cuenta, además de los aspectos sanitarios que nos ocupan aquí, está asegurarse de que todos los miembros de la familia cuentan con los pasaportes y visados necesarios para el viaje, consultando qué documentación precisamos tanto con las autoridades locales (pasaporte vigente, DNI) como con las autoridades del país que planeas visitar. 

Pero vayamos a lo que desde ELMA más nos interesa que tengas en cuenta. Es crucial que antes de partir te informes de cómo es el acceso a los servicios de salud en tu lugar de destino, asegurándote de que tienes un seguro sanitario que cubra vuestra estancia si es que es necesario.

Además, antes de emprender un viaje con tu bebé, lo más importante es no olvidarte de su cartilla de vacunación y que esta esté al día. Y no solo que esté vacunado de lo que oficialmente requieren las autoridades sanitarias, sino informarse de si debe ponerse otras vacunas según sea el lugar de destino.

Este es el caso de viajar a zonas tropicales en las que se requiera y recomiende ponerse ciertas vacunas específicas que han de aplicarse con antelación. Para hacerlo de forma correcta, lo aconsejable es acudir a los centros de vacunación internacional y consejo al viajero entre cuatro y seis semanas antes de iniciar el periodo vacacional, para que los profesionales nos informen, según el destino, de qué hay que vacunarse y qué medidas adicionales tomar antes de viajar.

 

Preparando el equipaje

Planea con cuidado el equipaje de tu hijo/a. Acude a tu especialista en pediatría con antelación para que te oriente en la preparación de un pequeño botiquín con los medicamentos que pueda necesitar en caso de fiebre o enfermedad leve. Llevalos en tu equipaje de mano con la receta de tu médico indicando el nombre completo de tu hijo, edad, peso, alergias o enfermedades previas y la dosis que tendrías que administrar en caso necesario. 

Si tiene menos de dos años y no está aún integrado a la dieta familiar, confirma que en tu lugar de destino podrás acceder a alimentos adecuados. En el momento del viaje, si tu bebé aún toma alguna fórmula láctea (de inicio o continuación) es recomendable que incluyas en el equipaje la cantidad de leche que puedas necesitar, siempre contando con que haya de más para caso de emergencia. La ventaja de las madres que amamantan es que, en este caso ¡no tienen de qué preocuparse!

Es importante que te cerciores de si existen insectos que puedan picar o ser dañinos para tu bebé, y como claro ejemplo el más común, los mosquitos. No olvides incluir en tu equipaje un repelente adecuado y en cuanto al sol, imprescindible no olvidar un bloqueador solar. 

Su atuendo también es importante. Saber qué temperaturas y climatología están previstas en tu destino es clave para organizar su ropa y que sea la más indicada para protegerlo del calor o el frío. 

Además, en el equipaje de mano es conveniente llevar una muda de ropa para tu bebé, así como los indispensables pañales extra, las toallitas limpiadoras, su juguete favorito, algo de comida para el viaje y el chupete o biberón que use.Todo para asegurar su bienestar e higiene.

Viaje en avión

No todos los viajes son iguales ni es lo mismo viajar en coche que en avión. Por sus circunstancias y espacio disponible, el avión tiene sus peculiaridades.

Los niños menores de dos años (a los que consideramos bebés), por regla general, no ocupan un asiento en la nave. Sin embargo, al no ser algo establecido de forma universal en todas las compañías aéreas, debes consultar antes las normas que rigen en la línea comercial con la que vuelas. 

Si, efectivamente, no está establecido que ocupe un asiento, se puede optar por llevar al bebé en brazos ya que, para su seguridad, en el avión proporcionan un cinturón adaptado para que vaya todo el tiempo con nosotros. De todos modos y si se prefiere, también existe la posibilidad de llevar su silla (estilo maxicosi) y que esta ocupe un asiento en el avión solo para él. 

Los momentos de despegue y aterrizaje pueden resultar molestos para tu bebé. Evita un posible  dolor de oído y llanto ofreciéndole el pecho, el chupete o un biberón con agua. Esta es la forma de que la succión que haga con la boca evite que se le tapen los oídos.

 

Cuando llega el día de viajar

Si el dia del viaje ya lo tienes todo preparado te evitarás situaciones de estrés de última hora y las vacaciones empezarán mejor, resultando más agradables. Para lograr que tu hijo/a esté tranquilo, intenta que tenga los mismos horarios de comida y sueño los días previos, de modo que estará más contento y receptivo en el momento del viaje.

En ELMA esperamos que estos consejos te ayuden a preparar tus vacaciones y quedamos a tu disposición para resolver las dudas que puedan surgirte al respecto.

 

¡Disfruta del viaje!