¿Conoces los síntomas de la astenia primaveral?

Con la llegada de la primavera muchas personas sufren una sensación de fatiga o decaimiento generalizado conocido comúnmente como astenia primaveral. A continuación, analizaremos los principales síntomas y veremos algunas medidas preventivas para hacer frente a esta problemática. 

¿Qué es la astenia primaveral?

 

Se trata de un conjunto de síntomas que coinciden con el cambio de estación y están relacionados con la subida de la temperatura y la presión atmosférica, el aumento de horas de luz y el cambio horario. Este decaimiento generalizado suele presentarse entre los 20 y los 50 años, y habitualmente afecta más a mujeres que a hombres.

 

Síntomas de la astenia primaveral

 

El conjunto de síntomas de la astenia primaveral son de carácter leve y suelen durar menos de 2 semanas. En caso de que la sintomatología se alargue en el tiempo, se recomienda consultar con un profesional sanitario. Los síntomas más comunes de la astenia primaveral son: 

 

  • Apatía y falta de energía
  • Cansancio y decaimiento generalizado
  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Pérdida de apetito
  • Tristeza 
  • Disminución de la líbido o deseo sexual
  • Falta de concentración
  • Cambios en el estado de ánimo; irritabilidad, ansiedad…
  • Malestar general y dolor de cabeza
  • Hipotensión arterial

 

No se considera la astenia primaveral una enfermedad por lo que no existe un tratamiento específico para tratarla sino que se recomiendan una serie de pautas relacionadas con el estilo de vida que ayuden a prevenir o minimizar estos síntomas.

La astenia primaveral suele presentarse entre los 20 y los 50 años, y habitualmente afecta más a mujeres que a hombres. 

Claves para hacer frente a la astenia primaveral

A continuación, te desvelamos algunas de las claves que pueden ayudar a reducir los síntomas o minimizar su aparición. ¡Toma nota!

 

Dieta variada y equilibrada

Una alimentación saludable es clave para que tu salud no se resienta durante esta época. Es importante reducir el consumo de grasas e hidratos y aumentar la ración de frutas y verduras. ¿Un truco? Los frutos secos y el plátano pueden aportar ese plus de energía que tu cuerpo necesita. 

 

Hidratación

Mantenerse hidratado es fundamental, especialmente en esta época en la que aumentan las temperaturas. No olvides beber entre 1 y 2 litros de agua al día. 

 

Regula los horarios

En los días posteriores al cambio de horario es posible que experimentes algunos desbarajustes entre tu reloj biológico y la hora real que pueden afectar a tu rutina. ¿Un truco? Los días previos al cambio de horario intenta ir adelantando tus rutinas 15 minutos, de forma progresiva. 

 

Practica deporte

Aunque parezca contradictorio, el deporte te ayudará a afrontar el cansancio y la apatía ya que favorece la liberación de endorfinas que generan bienestar y mejoran el estado de ánimo. 

 

Rayos de sol y vitamina D

Disfrutar de las horas de luz te ayudará a cargar pilas y activarte. Aprovecha los rayos de sol para practicar deporte al aire libre, dar un paseo o, simplemente, disfrutar de un buen libro. 

Sueño reparador

Para disfrutar de un descanso reparador, es recomendable dormir entre 7 y 8 horas al día. ¿Un truco para conciliar el sueño? Haz cenas ligeras y evita utilizar los dispositivos móviles antes de ir a dormir.