5 motivos por los que la telemedicina viene para quedarse

 

El sector sanitario ha destacado siempre por su uso pionero de nuevas tecnologías. En los últimos años, los avances en tecnología móvil han consolidado la atención médica a distancia o telemedicina, un servicio capaz de optimizar el sistema de asistencia sanitaria presencial en muchos aspectos.

Los motivos

Aun así, para quienes no tienen información al respecto, cambiar el modelo tradicional puede generar dudas. A continuación te explicamos algunas de las ventajas de cuidar tu salud aprovechando los medios de la era digital.

 

1. Ofrece una atención más rápida, más cómoda y más personalizada.

La telemedicina evita dos grandes inconvenientes de la atención presencial: las esperas y los desplazamientos. Todos preferimos que nos atiendan al instante, desde el sofá de casa y sin gastar en transporte. Además, estas facilidades son decisivas para pacientes con difícil acceso a la sanidad (bien por tener movilidad reducida, por vivir en zonas rurales, etc.). 

En ese sentido, la telemedicina posee un fuerte componente democratizador. Pone a profesionales de primer nivel al alcance de todos y a unos clics de distancia. 

Además, permite una atención más personalizada. La comunicación por chat, llamada y videoconferencia hace que la relación paciente-médico sea más cercana y constante. Como el servicio no depende de la ubicación, tanto el médico como el paciente disponen de total movilidad. Hoy en día, esto es un factor determinante para una relación duradera.

 

2. La gran mayoría de visitas no requieren atención presencial

En España, los centros de atención primaria resuelven el 85% de visitas sin necesidad de derivar a un hospital. Y se estima que un 70% de las visitas podrían resolverse de forma no presencial. Pedir una receta, resolver dudas sobre medicación, hacer un seguimiento o concertar cita con un especialista son algunas de las muchas gestiones que puedes hacer con un seguro médico digital. 

La propia OMS anunció en 2016 que las tecnologías móviles desempeñarían un papel fundamental en la sanidad global. Por su facilidad de uso, su amplio alcance y su aceptación general, señaló que «potencian el acceso a información, servicios y competencias sanitarios».

 

3. Tiene un enfoque clave: la prevención

El refranero tiene razón: más vale prevenir que curar. Esto no solo es crucial para el paciente, sino también para la sostenibilidad económica del sistema sanitario. Con demasiada frecuencia, no se interactúa con el paciente hasta que ya tiene un problema. ¿Cuánta gente solo se acuerda del médico cuando necesita salir corriendo a urgencias? 

Es necesario revertir esa tendencia ofreciendo un seguimiento cercano y una práctica volcada en la prevención. Como ratifica la Organización Mundial de la Salud, la telemedicina «puede fomentar cambios positivos en los comportamientos en materia de salud para prevenir el inicio de enfermedades agudas y crónicas». 

 

4. Reduce gastos innecesarios 

Además de evitar desplazamientos innecesarios, la telemedicina acorta las estancias hospitalarias, reduce los gastos en infraestructura y optimiza los costes de gestión. Por eso, tanto el paciente como el sistema sanitario reducen gastos.

En 2017, el Hospital de Bellvitge realizó un estudio comparativo sobre el seguimiento de pacientes con insuficiencia cardíaca. El resultado: los pacientes atendidos por videoconferencia permitieron una disminución de 3.170 euros por cada 6 meses de seguimiento, un 55% del gasto asociado a las rehospitalizaciones.

 

5. Es el complemento perfecto a la Seguridad Social 

Hay algo en lo que todos estamos de acuerdo: la sanidad pública está desbordada. Ante esa realidad, la telemedicina se convierte en una herramienta para optimizar los tiempos de atención, diagnóstico y tratamiento.

La Organización Médica Colegial admite que el mejor complemento a los servicios de asistencia primaria es «el seguimiento del paciente, circunstancia que en este momento no se puede hacer por la falta de recursos humanos». ¿Y si la telemedicina puede cambiar esa situación?.

Actualmente, el 60,5% de los españoles resuelve sus dudas sobre salud en Internet. Y ese mismo porcentaje asegura no haber ido al médico por falta de tiempo. Son dos indicadores claros de que la sanidad presencial necesita un cambio. En 2017, un estudio realizado por el ONTSI lo confirmó: la población valora muy positivamente «cualquier acción por parte de los profesionales sanitarios que fomente el uso de los medios, canales y herramientas que las tecnologías les brindan».

 

 

Viernes, 6 de mayo, 2020