Anticonceptivos femeninos, ¿cuál es para ti?

Los anticonceptivos femeninos son una manera de evitar el embarazo o reducir las posibilidades de quedar embarazada tras la práctica del coito. A día de hoy, existe una gran variedad de ellos, que conviene conocer, con antelación, para poder escoger el más adecuado para cada tipo de mujer y su salud íntima.

Tipos de anticonceptivos

 

 Anticonceptivos orales

 

Son el método de anticoncepción femenino por referencia y el segundo método más utilizado por detrás del preservativo. Se trata de unas pastillas anticonceptivas o píldoras anticonceptivas distribuidas en tableta con capacidad mensual, que se deben ingerir diariamente, a la misma hora. Estas pastillas anticonceptivas están compuestas por hormonas, y podemos diferenciar dos tipos: 

 

La píldora combinada que contiene gestágenos responsables de la inhibición de la ovulación y estrógenos que mantienen la menstruación, y la mini píldora compuesta únicamente por gestágenos (o derivados de la progesterona) que se pauta cuando la píldora combinada está contraindicada por condiciones de la mujer, por ejemplo durante la lactancia materna. 

 

Tienen una eficacia del 99% si se administran adecuadamente y, lo más recomendable, es que sea el ginecólogo quien las recete para valorar cuáles son las más adecuadas para la mujer y tener en cuenta los posibles efectos secundarios. También es muy importante tener en cuenta que no protegen contra la adquisición de enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Los anticonceptivos orales son el método de anticoncepción femenino por referencia y el segundo método más utilizado, por detrás del preservativo

Diafragma

Es una barrera con forma de capuchón, elaborada con silicona o látex, que se debe introducir en la vagina para que cubra el cuello uterino y evite que los espermatozoides alcancen el óvulo. Además, se debe utilizar con una crema espermicida. Lo indicado es colocarlo antes de la relación sexual y mantenerlo, durante ocho horas, para después retirarlo, lavarlo con jabón neutro y guardarlo. Se debe cambiar anualmente y su efectividad es del 95%, si se administra correctamente. En este caso, el diafragma protege contra la ETS Clamidia.

 

 DIU (Dispositivo intrauterino)

Se trata de un mecanismo, con forma de T, de plástico y cobre, tóxico para el esperma, que coloca el ginecólogo en el cuello uterino de la mujer, que ya ha sido madre con anterioridad, y tiene una duración de 5 años. También, existe la opción para las que no han sido madres del mismo dispositivo sin estar recubierto de cobre sino compuesto por hormonas que, en este caso, tendrá una duración de 3 años. Su eficacia es del 99% y no protege contra las ETS.

 

Anillo vaginal anticonceptivo

Se trata de un anillo con un diámetro de 5 centímetros, flexible y de plástico, que se introduce en la vagina entre el primer y quinto día del periodo de la mujer, y se debe mantener durante 21 días (3 semanas) para que libere hormonas, concretamente gestágenos y estrógenos, que impedirán la ovulación. Tras este periodo, se debe retirar el anillo durante 7 días en los que aparecerá la menstruación.  Su periodicidad es mensual y cuenta con una efectividad similar a la de las pastillas anticonceptivas, 99%, y como éstas, tampoco protegen contra las ETS.

 

Parche anticonceptivo

Es un método hormonal transdérmico que se adhiere sobre la piel y libera hormonas que pasarán a la sangre impidiendo la ovulación. Se debe colocar una vez a la semana, durante un periodo de 3 semanas, y la cuarta semana dejar descansar para que aparezca la menstruación. Su eficacia es de entre el 98 y el 99%, y no protege contra las ETS.

 

Anticonceptivo hormonal inyectable

Es una inyección intramuscular que debe aplicar el ginecólogo entre el primer y quinto día del periodo de la mujer. Existen dos tipos: las inyecciones que contienen progestágenos y estrógenos, que se administraría una vez al mes, o las inyecciones que contienen únicamente progestágenos y se aplicarían una vez cada dos o tres meses. Su eficacia es de entre el 97% y el 99%, y no protege contra las ETS.

 

Preservativo femenino

Es un método de barrera consistente, en una funda de plástico fina y delgada, que se introduce en la vagina y se ajusta a sus paredes antes de la relación sexual. Este método, evita que el esperma alcance el óvulo. Es de un único uso, hasta 8 horas, protege contra las ETS y su eficacia se encuentra entre el 79% y el 99%.

 

Esterilización con cirugía

Procedimiento quirúrgico en el que el ginecólogo liga y obstruye las trompas de Falopio, impidiendo que el espermatozoide pueda alcanzar un óvulo. Se trata de un método permanente  y su eficacia es superior al 99%. No protege contra las ETS.

 

Métodos anticonceptivos de urgencia

 

La conocida “píldora del día después” es el método de emergencia más utilizado, su precio oscila entre los 25 y 30 euros. Se aplica para prevenir el embarazo después del coito. Su eficacia es del 95% y, aunque puede utilizarse hasta tres días tras la relación sexual, lo ideal es administrar cuanto antes para aumentar su efectividad. No protege contra las ETS.

 

Estos son los métodos anticonceptivos femeninos más comunes. Nuestra recomendación es siempre acudir al ginecólogo previamente para decidir cuál es el más adecuado en función de las circunstancias y características de la mujer, atendiendo siempre a los efectos secundarios y riesgos que puedan existir.

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